jueves, 29 de mayo de 2008

Va por tí

Quisiera hablarte y no hablarte;
quisiera cogerte a solas
y satisfacciones darte...

Crónicas del cosmos (5): corrupción en el aerotaxi


Un aerotaxi surca el cielo del planeta Sebastopol: - ¡ taxi, taxi!... ...
-suba...¿dónde le llevo?

-al fútbol
-¿y eso dónde es?
-pues en el estadio municipal construído con el dinero de todos los capuyos de este pestilente y apartado asteroide.

-planeta, oiga, planeta.; de asteroide nada. Y¿con mi dinero también han hecho el estadio? porque a mí el fútbol ni fú ni fá....

- con el suyo también, rastrero y abyecto currante aerotaxista.
-oiga , eso de "currante" no me ha sonado nada bien.

-lo cambiaré por "rata avariciosa"¿ qué tal ahora?

-muchísimo mejor, dónde va a parar ! Bueno , ¿me dice dónde está el fútbol?

-¿pero ud. es nuevo o es gilipuertas?

-soy nuevo. Yo primero fuí persona, luego fuí kioskero, después taxista, después cerdo tahúr y ahora taxista de nuevo.

- sí y ahora me dirá que eso ha sido por las sucesivas reencarnaciones.

-nada de eso: es una cuestión de agujeros negros succionadores. Como te pillen sales convertido en otra cosa.
-¡ ah! conozco el tema : yo tenía una esposa y se convirtió en putón verbenero.
-¿la pilló un agujero negro succionador?

-no, no...el
agujero negro succionador era ella. Lo succionaba todo: TODO.
-comprendo... ¿nos liamos un porrito?
-¿por qué supone que fumo porros?

-hombre, con lo que me ha dicho de su parienta...por lo menos beber o algo tiene ud. que hacer
-sí bueno, yo...
-mire, hace poco... ¿tiene un papelito?... grasia colegui... hace poco digo, monté a un mochilero cuernicaído y errabundo que resultó ser un señor de Piérnigas , La Bureba-Burgos. Este señor tenía un novio pseudocalabrés y una esponjosa y suave vaquita, blanquita y limpita que le lamía " SRRLUUUP, SRRLUUP " y le hacía cosquillitas.
-¿y?
-su pareja de dominó, el pseudocalabrés y la vaquita blandita se la pegaron durante unas vacaciones en las que se ausentó del pueblo. Los dos tíos se liaron y se trajinaron a la vaquita pelandruscona.

-¡ooiich, ooiich, ooiich! eso es peor que lo mío.
-fíjese, desde estonces este sr. tan recto, formal y circunspecto se volvió alcohólico, politoxicómano, putañero, ludópata y algo mariquita.

-quiyo, tira bien la grifa esa no? ¡ y no vea cómo funguela!

-hombre, a pesar de ser un aerotaxista rata y avaricioso, incluso miserable si quieres, me gusta fumá der güeno.
-¿y cuando eras cerdo tahúr también fumabas?
-no, entonces sólo retozaba en el cieno, comía basura y hacía " ooiiink, ooiiink"

-¿hace un chupito de la petacagüisky que llevo aquí? total , era pal fútbol pero ya no voy a ir ni ná

-vale, un chupito. Toma, dále una calaíta ar yoin... glub, glub, glub... AAAAAAAAAAAAAAHHHHRRRFFFF!!!!!! ¡¿esto qué é, joé?!

-es güisky destilado de los piojos y las chinches del coño de mi ex-esposa ¿pega, eh?
-¡Joé qué si pega! ¡raja r zentío!... ¿y cómo coges a los bichos?
-ellos vienen solos, huyendo para que no los succionen.

-pobrecitos animalitos los piojitos y las chinchecitas y qué malo el puto agujero negro succionador.

-una cosa tremenda, ¡TRE-MEN-DA!

-mira, por aquí cerca está el satélite "D. Tikosky", un puti-club de astrovía en órbita permanente; ¿nos acercamos?

-es que no me queda un ochavo

-yo te invitaría, pero soy un mezquino y ruín aerotaxista.

-Tengo una idea mejor: vamos a casa de mi ex y te la trajinas mientras yo miro.

-¿y si me succiona?

-no pasa nada: sales convertido en cebollino cósmico y ya está.

-es que ahora que tengo este negocio... lo del kiosko no me iba mal y fíjate, hecho un cerdo acabé.
No, no, mejor vamos a mi casa y nos liámos nosotros.
-agacha una vez cada uno ¿vale?

-vale.

Y la recién constituída parejita tomó rumbo hacia el apartamento del ex-kiosquero/ex-taxista/ex-cerdo tahúr/de nuevo taxista corrupto e hicieron un montón de guarrerías impropias de describir aquí. Por el camino se cruzaron con un autobús de turistas Islandeses que había recogido a un pesudocalabrés que contaba algo sobre una banda de negros famélicos que devoraban super-focas enormes, beduinos aplastados por camellos sarnosos, un señor bajito de Avila destripado (que nadie sabe qué pintaba allí leyendo el Marca) y cómo todo desapareció cuando apareció el agujero negro succionador que le pasó rozando ( se salvó gracias a quedar tapado por hojas sueltas del Marca, absolutamente intragables).

...pero eso es otra historia...