domingo, 29 de marzo de 2009

No Sirve de Nada


Quieren convencerme de tener mi pequeña porción de culpa en el deterioro del planeta, pero no apagaré la luz.
Quizás seamos una especie de virus infecciosos en una célula de un gigantesco ser: el macrocosmos es idéntico al microcosmos. Los tsunamis, huracanes y terremotos podrían ser el mecanismo de autodefensa de dicho ser, su sistema inmunológico que se defiende de nuestra contaminación.
La vida quiere seguir viviendo, valga la redundancia; todo ha de ser destruido para que todo se renueve y continúe: no somos una excepción.
El tiempo de Dios se mide en eternidad y el nuestro en un reloj mecánico.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Vuelve Juanele Hoytranjbasedh de Bytytwquod

El gran poeta y dramaturgo Juanele Hoytranjbasedh de Bytytwquod, nos vuelve a deleitar con la edición del último de sus trabajos "Moyetes con Curriculum-Vitae", traducidas del bajo pomeranio por el insigne catedrático de la Complutense de Bollullos Par del Condado, el profesor Nabucodonosor Díaz Toro, más conocido por "Nabu D Toro" en los círculos literarios.
Ya se habló en su día de este destacadísimo autor (25/05/2008) nacido en Tashkent, que ahora, con esta última recopilación de poemas, demuestra lo depurado de su estilo, que aquí alcanza unas cotas de plenitud y madurez acordes con el desarrollo extraordinario de su capacidad poética. Con un lenguaje fácil, casi familiar, Bytytwquod nos sumerge en su mundo particular, cargado de imágenes oníricas y surrealistas, para hacernos partícipes de sus paranoias y desequilibrios mentales hasta el punto de no saber el lector qué coño está leyendo y provocarle las más diversas manifestaciones emocionales, desde tirar el libro por la ventana, a llorar amargamente, pasando por la pena al pensar en el dinero malgastado (debido a la tirada -para coleccionistas- exclusiva, numerada y firmada por el propio autor, con dedicatorias personales, el precio del libro -5 páginas por una cara en letra microscópica- es de 500 euros. La primera edición está agotada y yo he podido conseguir un ejemplar en la reventa pagando por él 5.000 euros, 10 veces más). En fin, nos encontramos ante una verdadera obra maestra de la literatura bajo-pomerania y, por ende, universal. Y para que veáis que no soy agonía, compartiré con vosotros un fragmento de la citada obra, pero sólo un poco ¿eh? que me ha costado un riñón:

¡Oh! impenetrable obscuridad, moyeteril y absurda
¡Oh! enigma entre todos los enigmas:
atrápame, sumergeme en tu espuma
Sé mi asidero, sácame de este envite
pues conozco tus armas, adquiridas en Poznam
esas armas que son tu curriculum-vitae
y con ellas en liza me encuentro derrotado
abatido el paisaje neoclásico y pulcro
de arquitecturas sacras y de efigies.
¡Moyete! ¡Moyete! ¡Moyete!
Desde el balcón del César absortos te aclamamos
rasgando nuestras togas imperiales
y lanzando laureles a tus pies tan cuidados.
¡Moyete!¡Moyete!¡Moyete!
Bizancio y Babilonia ya rinden sus bastiones:
tu curriculum-vitae, inmaculado;
tu curriculum -vitae sin tachones.
¡Moyete!

La verdad, no hay quien lo entienda y el propio autor nos dice en una entrevista concedida por 1.000.000 de euros: "ukhgd liuyy oiu jhgyº1' iygfd ñnoxb ihgoigf uygiud ppoioixu: Sí, oih piupkyyex fagindepoiuak giop`js¿no?" que en bajo pomeranio quiere decir algo así como "no tengo ni puta idea de lo que he escrito ni por qué, estaba completamente ciego", algo muy de agradecer por nuestra parte, sus seguidores incondicionales.

("El gran J.H. de Bytytwquod nos vuelve a deleitar", editorial de La Sinrazón del 22/03/2009)

martes, 24 de marzo de 2009

Más sobre excreciones calcáreas

En la entrada anterior me refería a una conversación mantenida con el inefable jardinero acerca de las excreciones calcáreas, de su adecuado progreso, aparición de los primeros brotes y crecimiento y desarrollo por superposición de capas . Bien, el resumen era bastante claro, aunque siempre quedan cosas por decir. Una de ellas, que ya se comentó a manera de conclusión, es que los bucos no son excatamente aquellos a quienes sus parejas engañan, sino los que nacen igüedos. O sea, aquellos que presentan una tendencia y/o habilidad innata para portar las cornamentas que tan graciosamente la Naturaleza les ha otorgado, sin siquiera la necesidad de tener pareja. Y si llegasen a tenerla, aunque jamás les engañasen y fuesen las más justas y virtuosas damas que en el universo mundo existieran, sus instintos y condición de bucos les inducirían a la aparición, desarrollo, crecimiento y progreso adecuado de vistosas excreciones calcáreas cual cercano familiar de Bamby (quien, dicho sea de paso, no tiene culpa de nada, pobre cervatillo), sólo con que alguna de las citadas damas bajase a por el pan o saludase con un "buenos días" un poco amable a alguno de los vecinos. Como diría un paisano: astas tiene quien las tiene y buco es quien es buco y punto.
La aclaración no es muy científica, pero explícita sí que lo es.

lunes, 23 de marzo de 2009

Postdata a "Jijas..."

Me dijo el jardinero que no leer a Borges era un defecto mío: ¡si sólo fuera eso!
Queda demostrado que un cafrulúkiyutentote en estado de reposo es un montón de adjetivos terminados en -able (piensen en los buenos, por favor).

Jijas de mi Pueblo


El diálogo se difuminaba entre besos y abrazos tan cálidos como el Levante que ha traído la primavera.
Si los automóviles fuesen diseñados por mujeres, quizás no alcazarían altas velocidades, pero casi seguro que tendrían colocadas las palancas del freno de mano y de cambio en otro lugar; incluso puede que aparcasen solos...y que todas las calles y carreteras fueran rectas y llanas.
Almorzar; me gusta este verbo para nombrar la comida del medio día, aunque la tendencia actual es relacionar los almuerzos con actos oficiales o con reuniones de empresa. Pero aquí, en esta bendita tierra del sur del Sur, siempre se ha almorzado (más o menos) sin tener que asistir a ningún tipo de reunión oficial o acto de encuentro socioeconómico. Y casi siempre se almuerza muy tarde: eso de hacerlo temprano es de guiri ¡pero si hasta los escolares almuerzan después de las 3! Y los domingos, no te digo...
Quizás fuese debido a la hora por lo que salieron a colación las brecas.
No, no almorcé jijas de SU pueblo, sino pimientos asados con langostinos y un revuelto de habas con jamón. Tampoco almorcé brecas, aunque sí hallé en el lugar donde cocinan ese plato de SU pueblo al antaño afamado jardinero, al parcer y debido a la crisis que atravesamos,prácticamente en el paro crónico: desde hace unos meses es evidente la falta de cuidados en el jardín, donde la maleza ha ido enmarañándose y los yerbajos han crecido sin control, axfisiando a la otrora hermosa flora. Espero que, con la llegada del buen tiempo, este hábil profesional de la poda reinicie sus tareas, como parece que está empezando a hacer.
El diálogo, como no cabría menos esperar, fue distendido y variopinto, aunque hubo un par de temas en los que se hizo más hincapié: los orantes compulsivos y las excreciones calcáreas.
En cuanto a los primeros, el jardinero me ayudó a descifrar un enigmático criptograma acerca de la cocina de religiones, asunto que estos días ha sido comidilla por los alrededores y del que Paco el Gordo debe haber oído hablar de cerca, aunque este no vive en la calle San Gregorio; ni siquiera en Palos de la Frontera, San Fernando o Doña Mª de Padilla; ni en la Puerta de Jerez: el Gordo está por lo menos a 100 kilómetros de esos lugares. Al final resulta que los mariquitas lo son desde siempre...algo que ya sabíamos, pero que no está mal recordar de vez en cuando.
Las excreciones calcáreas son harina de otro costal. Progresan adecuadamente y se desarrollan por superposición de capas, una vez hacen su aparición los primeros brotes, generalmente a partir de las protuberancias existentes a ambos lados del hueso frontal. A pesar de lo diferente de ambos temas, llegamos a una conclusión similar: los cornúpetas lo son desde siempre.
... ... ... ... ...

-Hola, ¿has llegado bien?
- sí; y tú ¿comiste algo?
- ¿recuerdas que estuvimos hablando de brecas?
- sí, claro...
-pues si te digo a quien me encontré en el mesón, justo unos minutos después, no te lo vas a creer...

sábado, 21 de marzo de 2009

Tunçboyaciyan






Dedicado a la Excelentísima Gobernadora de Meleé, a la que espero poder entregar un presente recopilando algunos trabajos de este (aparentemente) bufón turco/armenio,suponiendo que la citada señorita no posea ya este tipo de documentos sonoros.

jueves, 19 de marzo de 2009

Cosas de Zulú

-Buenaaaaas! que soy el bacilo del cólera morbo y vengo del ano de un kikuyu a infectar un poco por aquí.
- pues mire, señor bacilo, nosotros los zulúes estamos bien de infecciones, se lo agradezco infinito. Además, a nosotros lo que nos gusta es buen sidazo o un ébola bien agarrao; eso de cagarse sin parar, la verdad, lo preferimos para los bosquimanos, a ver si así abonan el Kalahari y cultivan algo.
- ¡hombre! no me irá ud. a decir que una buena diarrea crónica que te deje deshidratado y sin tripas no es una muerte acorde con sus necesidades zuluísticas ¡pero si es de lo más pobretón y denigrante que puede haber!
-mire sr. bacilo, aquí donde me ve, con esta cara de zulú/zulú que Nkulunkulu me ha dao, que no se pué aguantá ya más cara de negro en el mundo, sólo acepto infecciones que provengan de mi propia etnia y, como mucho, de los massai; ahora, del ano de un kikuyu...¿ pero ud. qué se cree, que esto es una banda de descerebrados que nos dejamos infectar por el primero que llega bacilando?
-¡Oich! para ser zulú ese último juego de palabras le ha quedado de lo más "cuchi-cuchi".
-oiga, no será ud. un bacilo maricón ¿verdad?Lo digo por lo de "cuchi..."
-¡y por lo del ano del kikuyu, mira este!
-oiga, sr. cólera morbo ¿me deja ud. que le pegue un par de berridos rituales en la oreja? Y después puede que hasta me deje infectar un poquito. Eso sí, vía oral ¡por la rectal ni un alfiler!
-hombre, si me promete que luego se va a dejar invadir ud. el organismo por toda mi familia, acepto el berrido ritual.
- güeno, amojhayá...ejem, ejem...
-¿eso es swaihili?
-no, es zulú-sanlucúo y quiere decir "empecemos" o "ahí va eso" y cosas parecidas. Bien, ahí va el berrido guturoascentroritual:
¡¡¡WAAAAAAAAAAAAAAAAAJGHAAAAAAA
AWWW
WWWWWWWWWHHAAAAAAAAHYJ
OOOOOOOOO
PUTAAAAAAAAAMARYKONAAA
AZOOOOOOOTHUZ
MUEEERTOOOOWWWWW
WWHAJHAMALDIIIITOO
OOOOKAAAAAVRRO
OOOOONNSEEERDOOO
TEEVIAMATÁAAAAAA
AAAAZORRONAAAAZAAAAAWWWW
WAAAJH
AAABUJHARROONAAZAZAAAAAAAYAAAAAAA

YAAAYAAAYAAA!!!!!!......

.....¡¡¡¡¡MAAAAHMÓN!!!!... ... ¡uuuuf! ¡kemakeao zinaire! (1)
- Yo me abro, hasta ahora...ya infectaré el yeyuno de algún etíope...
-pero hombre, si eso era la primera parte: se va a perder usted la continuación; es que tenía que tomar aire ¿zjhabuhtté? (2)
- ¡pero si eso parece una infección de rabia aguda mezclada con empalamiento crónico y visos de quema en la hoguera entre horribles estertores! ¿para que quiere usted que le infecte por vía rectal? Vamos, que me voy a toda pastilla, lo dicho...
-¡espere hombre, espere! ¡que le voy a interpretar la danza de la Yrakhe chungo é-én?(3)! es una danza de despedida acompañada con cánticos de invocación a los espíritus de la compañía, para que no se vaya ud. solo.
-¡no, no, gracias, déjelo!ncesela ud a su abuela, señor zulú ¡hasta nunca!...
-
Yokehé kela-brápazao arbyru ehtte-e loh kohone (4) ¡con lo bonito que es el grito y lo bien que lo he hecho! Aotro byrudezo kewenga lomando-tomápor kulongo (5)



NOTAS:
La traducción de algunas expresiones en zulú-sanlucúo es como sigue:
(1) kemakeao zinaire ! : ¡casi me axfisio !
(2) zjhabuhtté? : ¿entiende?; ¿comprende?
(3) Yrakhe chungo é-én? : observa su maldad, sí
(4) Ignoro qué ha podido ocurrirle al mencionado virus (lit. "a este virus significado")
(5) Al próximo virus que venga, lo envío a freir espárragos (lit. "a hacer ejercicio")

martes, 17 de marzo de 2009

Yuyu a los Kikuyu



No, no voy a hablar aquí de Pepe Guerrero, tan chirigotero él, sino del yuyu de las películas de Tarzán, ese que hacía que los porteadores nativos abandonasen su carga y salieran por patas y sin chanclas, como si hubiesen visto a Lola Gaos recién levantá, aún a costa de perder sus vidas a tiros de la escopeta de alguno de los blancos malos del safari, codicioso y enfebrecido por la cercanía del marfil o de los diamantes perdidos en algún recóndito paradero de la espesa selva africana. Pero¡ay! cuando corrían sería por algo...eso de pararse y negarse a seguir al llegar a determinado lugar no era por gusto: en los alrededores del monte Kenya y a lo largo del Gran Rift existía una tribu de negros feroces y, según los pintan en las películas de Tarzán, despiadados y extremadamente salvajes, los kikuyu.
Dado que el personaje de Tarzán se identifica con el aristócrata inglés Jonh Clayton, Vizconde de Greystoke, y que Gran Bretaña era la potencia colonial de la época en la zona, en los episodios de esta serie se presenta a los kikuyu prácticamente como una horda de asesinos fanáticos y medio locos, crueles y sanguinarios. La razón de esta imagen emitida hay que buscarla, lógicamente, en un transfondo histórico y en una especie de "justificación" por parte de los europeos.


A partir de 1880 Gran bretaña había comenzado a expropiar tierras a los nativos de Kenya, Uganda y Tanganika para la construcción del ferrocarril, lo que provocó que los nativos expulsados se vieran confinados en reservas donde la tierra era incultivable. El descontento pronto prendió entre ellos y comenzaron a reclamar mejores asentamientos y la devolución de muchas de las tierras expropiadas. Naturalmente, el Imperio Británico no estaba dispuesto a ceder ni un ápice en sus pretensiones colonialistas, así que respondió reprimiendo las protestas con detenciones, encarcelamiento de cabecillas disidentes y algunas ejecuciones. A pesar de la represión, las escaramuzas, sobre todo en las zonas más apartadas de Nairobi, eran frecuentes y peligrosas para los británicos, dado lo inhóspito del terreno y unos mejores conocimiento y adaptación a él por parte de los kikuyu.
En los años 20 se formó en Nairobi el KCA -Kikuyu Central Association- una especie de partido independentista de tono moderado cuya cabeza visible era Jomo Kenyatta. A pesar de conseguir algunos logros en cuestión de derechos para los nativos y de ser reconocido por los británicos más o menos como representante de estos, los intentos por conseguir la independencia de Kenya fueron frustrantes, por lo que gradualmente se fueron dividiendo las posturas dentro de los nativos, pues había quienes defendían el abandono de la moderación y utilizar la violencia y la lucha armada contra el invasor. Tras la 2ª Guerra Mundial el Imperio se debilitó notablemente comenzando su desintegración. Fue entonces cuando surgió con más fuerza el ala radical independentista: el Mau-Mau.
Según datos de 1948, casi 1.300.000 kikuyu vivían en una reserva de 5.200 kms. cuadrados, mientras que 30.000 colonos blancos ocupaban un territorio de 31.000 kms.
En un principio se trataba de promover la resistencia pasiva y la desobediencia a los británicos entre los nativos. Quienes querían participar de la protesta, siguiendo antiguas tradiciones, hacían un juramento de fidelidad a la causa kikuyu, juramento envuelto en un ritual ceremonial en el que era costumbre danzar, sacrificar animales y comer su carne o beber su sangre, algo que a los ojos de los colonos era bastante estrambótico. Empezaron a correr rumores de sacrificios humanos, canibalismo, zoofilia, orgías sexuales, lugares de celebración decorados con vísceras y ojos de animales...también que en los juramenros de fidelidad se invocaba a la matanza de colonos, a su descuartizamiento y extirpación de vísceras y a quemarlos vivos. Obviamente estas historias eran exageradas, pero por su insistencia entre los colonos, el gobierno de la metrópoli decidió reforzar la intervención policial para protegerlos.
El movimiento independentista boicoteó varios actos oficiales y la llamada a la revuelta demostró ser un verdadero problema para las autoridades británicas. Las detenciones no tardaron en producirse. El arresto del líder de la EATUC (1-05-1950) -East Africa Trade Union Congress-, una confederación de comerciantes kikuyu que reclamaba derechos de explotación de algunos bienes localizados en tierras reclamadas, provocó una huelga violenta en Nairobi y 300 trabajadores fueron arrestados (16-05-1950). Los independentistas kikuyu consiguieron fondos y adquirieron armas. El lío estaba servido.
En 1952 Jomo Kenyatta, quien iba camino de convertirse en el primer presidente independiente del país, empezó a lanzar ataques contra el Mau-Mau en sus discursos; al menos dos planes de atentado fueron desmantelados contra él, acusado por los kikuyu radicales de ser colaborador de los británicos. Ante los indicios de nuevos levantamientos violentos, esta vez de grupos armados, el gobernador inglés decretó el estado de emergencia en el país (20-10-1952). Ese mismo día fueron arrestados 100 presuntos líderes radicales kikuyu y durante los siguientes 24 días fueron detenidas, interrogadas o registradas más de 8.000 personas en una operación llamada con el sobrenombre de John Scott. El objetivo de J. Scott era acabar con la rebelión capturando al líder del Mau-Mau, lo que teóricamente dejaría desorganizados a los rebeldes. Sin embargo la reacción de estos fue diferente: la violencia se recrudeció y los primeros colonos europeos comenzaron a ser asesinados.
Muchos oficiales nativos del ejército colonial desertaron y se pasaron a los rebeldes quienes así contaban ahora con asesoramiento militar. Los ataques a propiedades de europeos se incrementaron así como a los africanos leales al Imperio Británico. Al mismo tiempo, este estado de cosas daba a los colonos carta blanca para cometer todo tipo de excesos contra todo aquél que fuese sospechoso de pertenecer al Mau-Mau.
El Parlamento decidió entonces el envío de 55.000 soldados a Kenya, dispuesto a acabar con el conflicto a base del control militar. Desconocedores de la verdadera estructura y organización del Mau-Mau, los militares británicos mataron indiscriminadamente a muchas personas, al ser incapaces de distinguir entre rebeldes y no rebeldes: en resumen, todos los negros eran, si no verdaderos activistas, sospechosísimos cuando menos. La crueldad contra los nativos entre las tropas era notable; bastantes soldados fueron repatriados y sancionados por poseer "trofeos de guerra" tales como manos cortadas a supuestos rebeldes o "marcadores de resultados" con el número de víctimas abatidas, como si de una competición de caza al negro se tratase.
Por su parte, en 1953, los rebeldes organizan el Council of Freedom en Nairobi que se autoproclama como gobierno del país y declara la guerra a Gran Bretaña, en un intento por ser reconocido internacionalmente y no aparecer como una banda disidente o terrorista.
A pesar de no tener un plan militar estratégico, de no estar entrenados en la guerra de guerrillas y de no poseer armas modernas, los kikuyu mostraron ser un enemigo aguerrido y difícil de controlar, produciendo numerosas bajas entre las filas británicas. Grandes bandas eran capaces de desplazarse desde las montañas boscosas hasta los puestos de policía, granjas y estaciones militares, produciendo desolación y matando a 1.800 personas, casi todas degolladas o mutiladas en extremo. Por otra parte, la falta de armas de fuego "ayudó" a que el número de bajas europeas no fuese mayor.








Entre 1953 y 1954 hubo varias operaciones anti-guerrilla y se peinaron hectáreas de selva. También se crearon especies de gangs por parte del gobierno colonial, que mataban por encargo y efectuaban sacas indiscriminadamente. Numerosos rebeldes fueron muertos. Unas 30.000 personas fueron arrestadas, de las que 17.000 fueron acusadas de colabrar con los rebeldes. Más tarde, tras la independencia, se demostró que muchas de ellas eran inocentes. Al menos 15.000 kikuyu fueron reluídos y otros pocos miles deportados a reservas, sólo en Nairobi. En todo el país se contarían unos 100.000 recluídos en campos de concentración y 77.000 en reservas en 1954 y, al terminar el "plan" de las autoridades británicas en 1955, alrededor de 1.100.000 kikuyu vivían en 854 "villas". Un oficial británico, testigo presencial, cuenta que las condiciones de vida en estos lugares incluían "escasez de comida, sobreexceso de trabajo, brutalidad, humillación, azotes y maltrato en general." La sanidad era inexistente y las epidemias eran frecuentes, sobre todo el cólera.



En 1956, tras numerosas batidas por la selva, detenciones y ejecuciones, sólo quedaban por las montañas unos 500 rebeldes del Mau-Mau, sin apenas suministros y con pocas esperanzas de encontrar nuevos miembros que se adhirieran a sus filas. Se decretó una ammistía en la que se incluía a los miembros del bando propio acusados de cometer excesos, y dando una oportunidad a los guerrilleros a abandonar las armas, algo que muchos aceptaron pero no así los principales cabecillas, por lo que el ejército colonial decidió dar una última batida, en la que de nuevo se emplearon prácticas de pseudogangsterismo. Dedam Kimathi, el último cabecilla Mau-Mau, fue detenido y ahorcado en 1957, aunque el estado de emergencia continuó hasta 1960 y algunos guerrilleros sobrevivieron por la selva hasta 1963.
Actualmente los kikuyu son el 22% de la población de Kenya, es decir, entre 6-8 millones de personas.


Las atrocidades se produjeron en ambos bandos. Unos 20.000 kikuyu fueron muertos por los británicos, muchos de ellos -como se dijo antes- inocentes. Se han documentado unos 6.000 casos de abusos en los que se incluyen palizas de muerte, violaciones y hasta sacar los ojos. Los colonos se involucraron bastante en la persecución de sospechosos y en ocasiones en su linchamiento. Un oficial británico, describía así su reacción, desesperado por la tozudez en confensar de un sospechoso:
...pegué mi revolver a su sonriente boca y dije algo, no recuerdo qué, y apreté el gatillo. Sus sesos salpicaron toda la comisaría. Los otros dos Mickeys (Mau-Mau) permanecían empié, con la mirada perdida. Les dije que confesaran dónde se encontraba el resto de la banda, si no, los mataría también. No dijeron ni una palabra, así que les disparé. Uno de ellos estaba aún vivo, así que le disparé en la sien y lo rematé. Cuando el sub-inspector llegó, le conté que habían intentado escapar. Me creyó y se limitó a decir :"entierrenlos y limpien las paredes".




En Lari, las fuerzas leales a los británicos (nativos keniatas pro-europeos) dispararon indiscriminadamente contra la población civil, causando dos matanzas consecutivas en el mismo día; las cifras oficiales dijeron que en la primera hubo 74 víctimas mortales y 150 en la segunda. La población civil también sufrió las represalias de los Mau-Mau, quienes mataron a unos 2.000 "colaboracionistas". En Lari encerraron a 120 nativos en una choza y le prendieron fuego, quemándolos vivos. Entre los civiles colonos fueron menos las víctimas de los rebeldes, en concreto 32. La más famosa y que conmocionó a la opinión publica por el tratamiento morboso que le dió la prensa, fue un niño de 6 años, Michael Ruck, que fue asesinado en una granja junto a sus padres: los periódicos publicaron fotos del niño degollado junto a su osito de peluche manchado de sangre en la habitación de su casa.

... ... ...

-"Yuyu, bwana, yuyu"

-¡Chita!: ¡ANKAWA PACHI!
... ... ...

(cabría preguntarse de quién exactamente sentían yuyu)

viernes, 13 de marzo de 2009

Buscando al Señor Patata

Ella dice que la ciudad, desde cierta perspectiva, se ve incluso bonita. El piensa que desde otra perspectiva no muy lejana a la de ella, incluso no parece la misma ciudad. Ambas perspectivas se funden en una sola y ambos observadores abandonan el mundo que pisan en ese momento.
Por una ventana con vitrinas llenas de helados, un gordo vestido de camarero y su compañero, más chupado y de orejas algo soplilleras, miran con cara de salidos y ella sonríe. Yo les aconsejo que cambien de equipo como un primer paso para que se les vaya quitando ese gesto de alobados que tienen.
El Señor Patata ha desaparecido: al parecer se ha instalado en otra ciudad más importante y sólo atiende bajo cita previa. Ante este panorama, era mejor sentarse y tomar una empanada de carne y un zumo de naranja natural, acompañado por una hermosa dama que bebe espumosos batidos de chocolate.
Unos danzarines de coreografía bailan en un pseudotablado, admirados por boquiabiertos extranjeros y japoneses (que también son extranjeros). En el tabanco * de la esquina, enfrente del freidor del gallego que inunda toda la calle de un denso olor a fritanga, no suelen entrar guayabos impresionantes, así que me apresuré en el encargo para no producir daños irreparables entre el personal chascarrillero; en la puerta, dos extranjeros hablan en alemán mientras catan los caldos de la tierra como dos parroquianos de toda la vida.
Había que buscar al Señor Patata en la gran ciudad, había que despedirse. La botella de morenita**estaba mejor en el suelo mientras las dos perspectivas del principio se volvían una sola.
Todo transcurre rápidamente, el tiempo no suele detenerse cuando la belleza le imprime velocidad, así que todos los besos del mundo son pocos, sin importar la gente que no cesa de pasar, si miran o no...

* Tabanco: en Jerez de la Frontera (Cádiz), taberna donde básicamente se consumen vinos.

** Morenita: mezcla de vino fino u oloroso con vino dulce, generalmente moscatel o Pedro Ximénez.



La Respuesta

Galante caballero:

Cuando he recibido su carta, fechada, como he podido ver, el pasado día de San Valentín, he miccionado de la emoción, eso sí, sin quitarme previamente prenda alguna. Y si esto ocurrió al tomarla en mi mano, figúrese cuál no sería el ardor que produjo en mi pecho: antiguos calostros incrustados entre mis senos, caían derretidos tal que cera caliente hasta mis partes pudendas, confundiéndose allí con otros humores y vapores de las más diversas e innombrables, por una señorita como yo, procedencias.
Hace 2 meses que no me lavo el mismo lugar que no he querido nombrar antes, ya me comprende, por eso me dejo puesta la ropa para miccionar, y así aprovecho para refrescarme el antes referido y no mencionado lugar, aparte que sirve para espantar a las garrapatas, liendres y otros simpáticos animalitos, de los cuales no sé qué sería sin mí, tal es mi sensibilidad hacia nuestros hermanos menores.
He intentado peinarme, pero me ha sido imposible conseguir que el peine se introduzca en mis pegajosos cabellos y estoy muy preocupada porque puede ser producto de una anemia galopante, ya que últimamente sólo engullo seis morcillas, dos patas de jamón, tres o cuatro ristras de chorizo, dos platos de cocido (con su pringá), tres botellas de orujo, seis flanes caseros de huevo, dos litros de colacao y un actimel, amén varias cajas de pastitas con la merienda y media docena de huevos fritos con panceta para desayunar; eso sí, cenar no ceno: sólo fruta, mucha fruta que no engorda. Cuatro melones, una docena de plátanos, una sandía -medianita, ¿eh?- seis papayas y un melocotón. Lo del melocotón es para la digestión ¿sabe? porque si no tengo pesadillas por la noche.
¡Esa noche! ¡aún la recuerdo como si fuese hace un momento! Esa escupidera llena de sus colillas mezcladas con sus verdosísimos pollos, tan gelatinosos ellos...ese sudor con aroma de antro mezclado con pocilga cenagosa...esos ojos llenos de legañas amarillentas, de un color indescriptible...y esas uñas negras y mordisqueadas de carbonero alcohólico ¡oh! ¡qué insufrible pasión al recordar todo eso tan bello, caballero! ¡Si en este momento pudiese lamer sus boqueras!
Le recuerdo que dejó olvidados sus tiesos calcetines, los cuales guardo como oro en paño: uno lo tengo debajo de la almohada y el otro lo llevo debajo de mi axila, donde ha terminado fundiéndose entre las pilosidades y restos de sudor solidificado, formando un todo de aspecto y aroma indescriptibles. El de debajo de la almohada, a pesar de los días transcurridos, aún mantiene impregnado su olor, caballero, ese olor entre amoniacal y tocinero que me acompaña todas las noches en mis sueños butaneros.Y digo butaneros, no porque sueñe con el repartidor de bombonas, sino porque mis pedos de placer son tan densos que, en vez de metano, son de butano, que tiene más átomos de carbono.
También he de decirle que algunos de sus pelos quedaron adheridos a mi almohada y allí siguen, mezclados con algunos míos: puede estar ud. seguro de que no cambiaré nunca la funda, de un marrón obscuro precioso, parecido al de los pegotones de caca que dejó ud. en mi toalla y en algún que otro retazo de papel higiénico cuidadosamente depositado en un cajón de mi peinadora. Le confienso que alguna vez he incrustado mi rostro en la toalla para aspirar su fragancia y, acto seguido, he tenido que acariciarme los senos, tal es el grado de excitación coprofílica que alcanzo.
Tampoco pienso cambiar nunca las sábanas ni la funda del colchón, a juego con la funda de la almohada y llenas de sus huellas, tanto de sus petrolíferas manos como de sus odoríficos pies, testigos indelebles de nuestra loca noche de retozo hediondo-pocilguero.
Se me ha ocurrido limpiarme las uñas de los pies y no quiero que se lo tome como un despecho hacia ud. por ello déjeme explicarle el motivo, que al principio podría parecer una afrenta hacia nuestro amor pero que sólo persigue un fin beneficioso: guardaré las bolas más espesas que me saque en un paquete y se las mandaré junto con esta misiva, así podrá tener algo más que esas costrillas y bolitas de cerumen mías que ud. chupa para combatir a la nostalgia que dice sentir por mis mugrientas greñas y suplir, en alguna forma, mi ausencia. Si quiere ud. puedo enviarle también algunos restos de una compresa que me he extraído, tras varios meses sin quitármela, de ese lugar que al principio de la presente no quise mencionar y que conservo entre las legumbres de mi alacena.
Caballero, estoy deseando volver a rascarle sus espaldas para llenar mis uñas con su borra y poder mordisquearmelas después con voracidad, volver a chuparle la grasa de su cuello, volver a mezclar mi pringue con la suya. ¡Le amo! ¡amo su hedor, sus poros tumefactos y aceitosos, sus flemas nicotínicas...ay! Por favor, no demore más su visita, le espero con los sobacos al aire y en cuclillas.
Mientras tanto, reciba mis más afectuosas muestras de amor estercolero.
Hasta pronto, lardo mío.


Marifé Tiday Hez